sábado, 24 de mayo de 2008

Microbios que viven a 1.600 metros bajo el fondo marino

Barco perforador que se utilizó para acceder a los microbios. (Foto: Science)Con más de un kilómetro de roca y cientos de metros de agua por encima, un grupo de científicos franceses ha logrado un sorprendente descubrimiento: microbios procariotas que viven a 1.626 metros bajo el fondo marino, el hallazgo de vida a más profundidad que hasta ahora se ha realizado.

Investigadores del Instituto Universitario Europeo de la Mer en Plouzane, han descubierto microbios que viven a profundidades mucho mayores que ninguna otra población de este tipo descubierta antes. El hallazgo se publica en la revista 'Science'.

Los científicos, dirigidos por Erwin Roussel de la Universidad de Bretagne Occidental, han encontrado a las poblaciones de procariotas (cuyas células carecen de núcleos) en sedimentos de una antigüedad de 111 millones de años localizados a 1.626 metros por debajo del fondo del Atlántico.

Estos microbios alcanzan a vivir a temperaturas de entre 60 y 100 grados centígrados, en ambientes que se caracterizan por tener fuentes de energía termales y altas concentraciones de metano e hidrocarburos.

El descubrimiento de estos microbios dobla el récord de 842 metros de profundidad que se tenía. "Estos son los sedimentos marítimos más profundos, más viejos y más calientes en los cuales se ha encontrado vida de procariotas", afirma John Parks, profesor de la Universidad de Gales y coautor del estudio. "Si existe una biosfera sustancial como ésta sobre la Tierra es posible creer que también existan en otros planetas".

Los investigadores observaron el material genético de las células y descubrieron correspondencias con secuencias de algunos organismos amantes del calor, o termófilos. Las recién descubiertas células procariotas parecen estar metabólicamente activas y en procesos de división celular.

El grupo de expertos considera que estos procariotas son 'archaeas', las bacterias que se cree dieron origen a la vida en nuestro planeta hace aproximadamente cuatro mil millones de años y que son capaces de proliferar en estos ambientes sedimentarios abrasantes.

Los descubrimientos del equipo de científicos resultan muy interesantes porque se cree que el sedimento bajo el fondo marino contiene hasta dos terceras partes de los procariotas del planeta. Además, el nuevo hallazgo indica la necesidad de considerar la existencia de vida incluso en las mayores profundidades de la Tierra.

viernes, 2 de mayo de 2008

Alfa Centauro B puede tener un planeta terrestre


Alfa Centauro B puede tener un planeta terrestre. Imagen de Mark Fisher.
Un planeta rocoso similar a la Tierra puede estar orbitando a uno de nuestros vecinos estelares más cercanos, en el sistema estelar triple llamado Alfa Centauro, un popular destino para viajes interestelares en las obras de ciencia-ficción, y se podría detectar usando técnicas existentes.

Javiera Guedes (Universidad de California en Santa Cruz) utilizó simulaciones informáticas de formación de planetas para demostrar que probablemente se hayan formado planetas de tipo terrestre alrededor de la estrella Alfa Centauro B y que algunos estarían orbitando en la zona habitable (la zona orbital alrededor de la estrella donde el agua líquida puede existir en la superficie del planeta). "Si existen, podemos observarlos", asegura Guedes.

Varios factores convergen para hacer de Alfa Centauro B una candidata excelente para encontrar planetas terrestres. El método de detección Doppler, que ha revelado la mayoría de los 228 planetas extrasolares ya conocidos, mide los cambios en la luz de una estrella para detectar el minúsculo bamboleo inducido por el tirón gravitatorio de un planeta en su órbita. Los factores que favorecen el uso de esta técnica para Alfa Centauro B incluyen el brillo de la estrella y su posición en el cielo, lo cual brinda cada año un largo período de observación desde el hemisferio sur.

Sin embargo, detectar pequeños planetas rocosos del tamaño de la Tierra es un desafío, porque inducen un bamboleo relativamente pequeño en sus estrellas. Según Gregory Laughlin, coautor de la investigación y profesor de astronomía y astrofísica en la Universidad de California en Santa Cruz, serían necesarios cinco años de observaciones usando un telescopio dedicado en exclusiva a esta tarea para detectar un planeta como la Tierra alrededor de Alfa Centauro B.

Debra Fischer, coautora del estudio, de la Universidad Estatal de San Francisco, está dirigiendo un programa de observación para observar de modo intensivo a Alfa Centauro usando el telescopio de 1,5 metros del Observatorio Interamericano de Cerro Tololo, en Chile. Los investigadores esperan detectar planetas reales similares a los que emergieron en las simulaciones informáticas.

Para estudiar la formación de planetas alrededor de Alfa Centauro B, el equipo ejecutó numerosas simulaciones informáticas, haciendo evolucionar ese sistema solar durante el equivalente a 200 millones de años cada vez. Imponiendo variaciones en las condiciones iniciales, cada simulación condujo a la formación de un sistema planetario diferente. Sin embargo, en todos los casos se desarrolló un sistema de múltiples planetas con al menos un planeta del tamaño de la Tierra. En muchos casos, los planetas simulados tenían órbitas que quedaban dentro de la zona habitable de la estrella.

Fuente: UC Santa Cruz